Atrapado en la encrucijada
del vacío existencial.
Creando monstruos y hadas
en un delirio demencial.
Llantos que afectan,
besos que dañan,
palabras que alientan,
miradas que engañan.
El abismo crece;
de nuevo la nada.
El sol aparece;
siempre me llama.
Ya no comprenden mi malestar
aunque nunca les llegó a importar.
Pensé:"En su corazón me puedo asentar"
ahora soy un estorbo al que olvidar.
¿Cómo poder escapar,
adónde ir,
cuando todo lo que puedo amar,
no me deja vivir?
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